El COVID-19, ¿Nos enseña algo?.


En el viviendo de esta extraordinaria situación de aislamiento generalizado en razón de la llegada del COVID-19, se plantea, desde mi punto de vista, una valiosa oportunidad de reflexión con el OBJETIVO de AMPLIAR nuestra mirada hacia la oportunidad de crear una nueva forma de estar y vivir.

En mi opinión el virus citado, nos está enseñando:

ECONOMÍA:

  1. La globalización ha dejado de ser la panecea universal que fortalecería las economías nacionales y  ampliaría nuestra relaciones internacionales en la comprensión de la diversidad (comprensión que nunca se materializó con sincera honestidad)…. En la actualidad tu país debe salir adelante con sus propios recursos, asumiendo importantes riesgos y dolorosos sacrificios, exigidos nuevamente al conjunto de los ciudadanos.

A lo anterior ahora hay que sumarle que sólo puedes entrar a un país, si eres nacional del mismo, pues se cierran las fronteras… ¿Será entonces inteligente y sensato fortalecer el autoabastecimiento?, pareciera que si mediante un nuevo impulso industrial, a los sectores primario y secundario, a fin de recuperar y superar la capacidad perdida en el año dos mil ocho (2 008) y siguientes, así como controlar la voracidad y avaricia del sistema económico mediante una legislación que ampare la dignidad del ciudadano con su inclusión en el tejido económico mediante el empleo estable, valorando lo que es capaz de hacer/producir sin valorar edad, sexo, raza u otras condiciones peyorativas.

Queda claro que el COVID-19 demuestra que la aplicación de la economía supeditada a las personas puede y debe dejar de ser un mantra académico y conceptual para pasar a convertirse en una conducta real y cierta para el conjunto de los ciudadanos que, en definitiva,  somos los llamados a sacar adelante, con éxito, las complejas y difíciles situaciones que se presentan… CONTAR TAMBIÉN CON NOSOTROS PARA EL DIGNO BIENESTAR.

Parece que la naturaleza, evitando dar validez a una teoría de la conspiración, incita a otra forma de medir lo que representamos como país y sociedad, más allá de una valoración basada en el PIB (Producto interno bruto), como sinónimo de riqueza… ¿Solamente somos valorables por lo que producimos?.

En estos días he escuchado expresiones similares a que este año será de nueve (9) meses o diez (10) meses, lo que me parece una hipérbole, pues seguramente este año terminará, PARA MUCH@S, en veinticuatro (24) meses, treinta y seis (36) meses y algunos serán incapaces de saldar las deudas contraídas, porque insisto en que somos algo más que simple herramientas productivas, por mucho que intenten convencernos de ello.

 

PERSONAL:

  1. El virus que nos ataca nos invita a la asunción de nuestra fragilidad… Puedes ser lo feliz que quieras con tan sólo reconocer tu fragilidad.

 

RELACIONES INTERPERSONALES:

  1. El aislamiento en razón de la cuarentena que vivimos, pone de manifiesto nuestra fortaleza, capacidad de solidaria compresión y madurez social…. ¿Qué impide poner de manifiesto estas condiciones en el viviendo?.
  2. Estamos demostrando que es posible ESTAR y CONSIDERAR más el NOSOTROS que el yo… ¿De qué sirve que vivas en una impresionante mansión si fuera es imposible vivir?
  3. Estamos en el inestimable aprendizaje que conlleva la fortaleza y respeto hacia las personas, para que nuestras relaciones sobrevivan sanamente.
  4. El virus visitante está estimulando nuestra creatividad, que en desarrollo del punto anterior, nos mantengamos activos física, mentalmente y emocionalmente con estabilidad.

Por lo comentado, estamos conociendo con profundidad nuestra  fragilidad, así como la  correspondiente al sistema económico, la dinámica laboral-empresarial y social.

En consecuencia, como sociedad hagamos uso eficiente de estos aprendizajes y seamos elementos que contribuyan a llevar a cabo los cambios a los que invita estos aprendizajes y los POLÍTICOS comprendan que su ejercicio  tiene una función que DEBE procurar un sistema funcional que de cabida a la dignidad, respeto y desarrollo del ciudadano, más allá de los principios retóricos y la capacidad de aguante del papel.

Es imperante que la política y la economía se pongan sin dilación y con decisión al servicio de la vida y bienestar del ciudadano, en esencia, de la vida humana.

Alejandro Sanz, canta en “Los Buenos Somos Más”:

“Dicen que el miedo teme al valiente, que escucha en el silencio la voz del inocente”….

 

René Sousa.

Coach Certificado.